Mostrando entradas con la etiqueta Dolor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Dolor. Mostrar todas las entradas

miércoles, 26 de febrero de 2014

[El dolor de un árbol...*]



Eres de carbón, sabes tu futuro, lo sabes, y aún así sonríes consumiéndote con tu propia vida, con tu propia muerte, con una gran sonrisa, te consumes y mueres por el calor de tu desgracia de sabiéndote una herramienta de la vida*







... he pensado ciegamente en lo mismo, por ejemplo:


siendo cuerpos permanecemos hundidos en la tierra,
  a veces llenando de agujeros la sangre derramada...,

otras veces actuando más de lo debido.........................,

 puliendo una extensa    s o n r i s a
      en las ruinas de las expresiones
      que se fumigan junto a los fantasmas de nuestras desgracias...,
amamos la fuerza de gravedad...,
                                       sabiendo...,
                                       sabiendo que nos escribe detalladamente el cautiverio
                                       en una gigante burbuja de cristal
                        que prontamente se quebrará en el futuro
...      ya cuando no sea entretenido exhalar las lágrimas

...      y el cielo se llené de aves marchitas
         exfoliando la libertad en cenizas
         de un árbol suicidándose

         hasta desnudar sus ramas como un arma puntiaguda

                                         torciéndose en contra de la tierra...,
                        hasta llegar a la profundidad de sus raíces...,
         tratando de...,                     dejar en libertad sus pies
                para poder quitarse el abismo de su esclavitud

...      y volver...,                           volver a aprender a volar
dejando en un impulso alérgico su exclusión existencial...


A veces, ¡NO!, siempre necesitamos aprender a respirar, 
                      sacar las raíces del sedentarismo emocional

                                                                 y quitarse ese peso,
                                                                           esa gravedad,
                                                             esa prisión de llantos
                  que enfrasca nuestra condición de ser cuerpo,
                                                                           verbo,
                                                                           carne y alma,
de ser humano, de ser vida, vida...,
                  al punto final
                  de exfoliar el dolor
                  en una lágrima
                  encapsulando la muerte
                  hasta el suspenso de los seres queridos
                  en tres reflexiones finales...

Pienso en t..., te pienso..., me pienso exist....
… y    j a m á s    e x i s t o /



... 

domingo, 23 de febrero de 2014

El paso del tiempo... Vida/Obra/...y muerte-









...El tocadiscos refriega su llanto sobre el carbón disecado del pasado-
-no recuerdo los fonemas de tu olor,
tan sólo recuerdo el aliento de su voz-
el silencio se nos muere en la acústica del olvido que no se destiñe
en la oscuridad del reloj sin su métrica del tiempo..., 


aquel ciclo está tan vacío con la oscuridad de la soledad,
que nos refregamos la retina hasta des-teñir-nos la mirada.

... Ayer esos ecos íntimos junto a tus lágrimas, hoy el sufrimiento
de la extremidad de mi alma refregando el dolor de...,

volver-te a conocer trasquilando la huella íntima en mi corazón
donde mi lamento se llamó amor, y hoy aunque no quiera mi alma
se llama olvido, 
desgarrar ese entrelazado de carne
hasta encontrar el cadáver de mi sufrimiento...,

el código de los alcances íntimos
crean la voz del pasado...,

el luto llueve de cuervos
la sensación de estar muerto...,

mientras más te pienso acabar
con mi desazón en un punto final...,

pensándote torpemente con el pecho en cenizas que...,
ancla el alquitrán húmedo en la herida aún abierta...,

donde dejas tu palabra enjaularse en mi verbo adjetivado
en la sintaxis sanguínea de mi suicidio literario. 









...
Los intervalos
se cuentan sin métrica cuando la variabilidad está tan cerca,
tan cerca de la muerte, y los hechos
-los hechos- son nada más falacias de la vida...,


en fotografías un recuerdo,
en la retina la combustión marchita de alegrías 
y escenas húmedas del luto cayendo
sobre ese techo melancólico y quebrado
donde una lágrima fugitiva escapa hacía la prisión ósea...

...





...

martes, 8 de octubre de 2013

La utopía de la Paz...



El puñal sale de mis pies,

mis raíces asesinan la tierra,

y no he nacido aún...,

aún no infecto de cadáveres la celeste,

aún no atravieso la sangre
con mi vanidad de plata
la humildad de los lejanos
sueños quebrados del mañana,

no soy yo -aún así me culpan-

pero, repito, no soy yo

quien le quita la luz a la esperanza
mutando los enfoques de niños
adheridos de trampas en cenizas
que abren sus corazones en llamas
sobre la retina de la venganza...,

no soy yo, pero igual me culpan,

no soy oveja vestida de paz,
a cual guerra sacando filo
al puntiagudo grito óseo
de costillas confinadas 
a la prisión de la libertad
cual analogía del alma al cuerpo...,

ser metáfora del lobo,
afilando su herida
a la hipérbole
engendrada al feto
que aún no conoce
la verdadera misión de la paz.



viernes, 18 de mayo de 2012

Poema 1789. Sin ojos al Dholor.





(El hecho de vivir, ya es una constancia de morir, el equilibrio es eterno, pero, cuando la constante se pierde, ya se puede decir que ni la vida; ni la muerte han existido. De acuerdo a ello, nada más queda sobre el escritorio; una página en blanco, sin huellas de un cuerpo o un universo, ni vida ni la muerte)




La caja alberga el origen de la vida
-Insiste la muerte-
del universo salen miradas,
entre lo onírico
cuervos fusilan los ojos
causantes de la agonía.

El silencio es evidente,
la tristeza traumatiza cabelleras
desde los andenes del destino.

Y el cuerpo recibe una tonelada
de miseria-
a través del abismo

el cielo cierra su pecho
la lluvia pareciera secarse

el silencio pareciera llorar,

pero no caen lágrimas -no llueve-

dentro un vacío existencial.

Y no hay nada que decir

ni las palabras tienen vida
ni hay significado 
para renunciar al reloj espacial
ni el pecho sostiene el timbal de un corazón agonizando

ya se ha perdido el tiempo, ya no hay segundo
para oprimir el botón de la paz,

la guerra esta a punto de caer
y cuerpos caen de un cielo hecho polvo

hasta la garganta el hedor,
a la amargura el hollín
trasluce los labios
-a través de la sangre.
[El llanto de los niños]

El llanto... ¡El llanto!

Y un cuerpo cae, inválido
no entiende a la vida
ni a los zapatos excomulgados de la humanidad.

Del dolor a la oscuridad...